Estudiantes cuencanos desarrollaron un robot de 6 patas

Ejemplo de robot hexapodo

Realizaban una pasantía, cuando sin saberlo su mentor los inscribió en un concurso a nivel nacional, en dos semanas trabajaron una propuesta y se llevaron el primer premio del concurso de aplicaciones académicas en el NI Academic Day, organizado por la empresa ecuatoriana DataLights.

Pedro Urigüen, Vanessa Serrano, Patricio González y Andrés Cabrera, alumnos del cuarto y quinto año de Ingeniería Electrónica, de la Universidad del Azuay (UDA) construyeron un robot con la estructura de una araña de seis patas, que se controla a remoto con un smartphone o con computador personal.

El evento en el que estos cuatro talentos participaron es anual y se replica alrededor del mundo, en comunidades de profesores, científicos, técnicos y estudiantes relacionados con las áreas de la electrónica y la mécanica. Da a conocer innovaciones tecnológicas y tendencias en desarrollo gráfico de sistemas.

Esta creación, que se llevó el primer lugar, es un robot explorador que cuenta con un sensor ultrasónico, lo que le ayuda a moverse por espacios estrechos sin chocar con obstáculos. Por el momento un teléfono controla sus movimientos a través de una conexión con cables, explica Urigüen.

En la pantalla táctil del teléfono aparecen los íconos necesarios que al tocarlos envían la información electrónica del giroscopio, común en los smartphone, para que el robot incline sus patas hacia diferentes direcciones, o para que camine hacia la dirección que se inclina el teléfono, acota Serrano.

La secuencia de movimientos es posible por 12 motores colocados en cada esquina, lo que además permite el acceso a túneles en terrenos escabrosos, a donde ninguna persona podría acceder.

La intensión de los estudiantes es próximamente eliminar los cables, para que funcione con sistema de WiFi.

La estructura se logró con metal y aluminio reciclado y los motores de robótica que utilizaron se encuentran en el mercado nacional bajo pedido y cuestan entre 20 y 25 dólares, explicó González.

Por el momento este invento se mantendrá como una herramienta académica, a la cual otros estudiantes puden incorporar innovaciones, y el costo es de 700 dólares para estudiantes, mientras que para el público en general alcanza los 3.000 dólares.